Liderazgo y cultura organizacional

Mejorar la organización requiere de todas las personas

class123Dos componentes son fundamentales para la gestión exitosa de las empresas: las personas y los modelos mentales. Aplicar la filosofía de la calidad significa conocer la cultura de la organización.

Conocer la cultura de la organización quiere decir analizar su composición indagando sobre el comportamiento de las personas que la integran, sus creencias y sus valores.

Pensar un proceso de mejora necesariamente comprende a todas las personas que son parte de la organización e implica diseñar acciones para lograr comprensión y adhesión. Desde este punto, sólo es posible generar cambios de cultura trabajando sobre los valores, es decir sobre los gustos y con ello originar cambios en las creencias y en los comportamientos.

Asimismo, cobra especial énfasis la importancia de los Modelos Mentales a la hora de considerar el liderazgo en las organizaciones y el proceso de mejora, porque hablan de nuestra relación con el mundo.

Según Bernabé Carrasco Sánchez “los Modelos Mentales son supuestos profundamente arraigados, imágenes o historias que influyen sobre cómo entendemos al mundo y cómo actuamos en él. Operan permanentemente en forma subconsciente en nuestras vidas personales, en los ámbitos laborales y en nuestras organizaciones sociales, ayudándonos a dar sentido a la realidad y a operar en ella con efectividad. Los modelos mentales condicionan todas nuestras interpretaciones y acciones. Definen cómo percibimos, sentimos, pensamos e interactuamos”.

Operan de manera automática e invisible y se sustenta en cuatro fuentes: la biología, el lenguaje, la cultura y la historia personal. De acuerdo a Bernarbe Carrasco Sánchez es en la fuente de la cultura donde se cultivan los “modelos mentales colectivos que se desarrollan en base a experiencias compartidas, donde los miembros del grupo deben enfrentar desafíos y en respuesta a ellos, desarrollan una forma habitual de interpretar las situaciones para emprender acciones”. A partir del modelo mental colectivo se genera un “conocimiento” del grupo que trasciende en el tiempo y se convierte en verdad absoluta.

La aplicación del enfoque de calidad requiere considerar ciertos principios básicos que aseguren la implantación de la nueva cultura organizacional: capacidad de liderazgo y habilidades directivas adecuadas, trabajo en equipo, metodología con herramientas y técnicas apropiadas, conocer el posicionamiento de la organización y el diagnostico del entorno, conocer los requerimientos de los clientes y las necesidades de los colaboradores, asegurarse los recursos.

Entre dichos principios se destaca la importancia del liderazgo como impulsor del proceso de cambio. “Sin un liderazgo no es posible el cambio de cultura”.

Berónica Beron. Área de Calidad de Consultora DOSA.

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